La mañana ha salido algo encapotada con unas nubes grises que auguraban un mal presagio. A la hora prevista parte nuestro autobús con el fin de realizar la excursión programada.
Tomamos la AP-68 con dirección a Logroño y después de pasar Calahorra nos desviamos para dirigirnos a la población barroca de Los Arcos, a donde llegamos hacia las diez de la mañana.
Un buen tentempié y comenzamos la visita con un recorrido por las calles atentos a las explicaciones de nuestra guía.
Junto a la plaza porticada del ayuntamiento se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Los Arcos. Al final de la calle, el portal de Castilla abre un hueco en la muralla.
La construción de la iglesia se dilató durante siete siglos desde 1175 por lo que los estilos se suceden unos a otros. La portada, una de las más importantes del renacimiento navarro, sustituyó en el siglo XVI a la antigua románica y está enmarcada dentro de un sobrio pórtico neoclásico del siglo XIX.
Portada de la Iglesia |
En el momento en que accedemos al interior, quedamos deslumbrados por la ornamentación barroca de todo el recinto que resulta un tanto agobiante. El retablo mayor del siglo XVII está presidido por una talla gótica del siglo XII de una virgen negra de ojos azules, titular de la iglesia. A ambos lados de este retablo se levantan otros dos de estilo rococó.
Retablo Mayor y decoración interior |
Las paredes laterales cubiertas de madera con láminas de plata, caso único en España Unos frescos cubren la cúpula y las bóvedas dándoles un colorido extraordinario. Tiene además esta iglesia un claustro románico que nos recuerda el de la catedral de Pamplona.
La torre desde el claustro. |
Por una amplia escalinata subimos al coro que consta de 23 asientos, es de estilo plateresco y fue construido en el siglo XVI por Martín Gumet. Sorprende por la decoración policromada de sus figuras de cuerpo entero en lugar de bustos como suele ser habitual. En una estancia aneja las reliquias y los cantorales. Una de las joyas de esta iglesia es un magnífico órgano del siglo XVIII en perfecto estado de conservación y totalmente en uso.
El órgano |
Históricamente Los Arcos fue durante trescientos años un enclave castellano en territorio del reino de Navarra. Esta circunstancia supieron aprovecharla sus vecinos haciendo valer los beneficios concedidos por ambos reinos. Hoy día, esta población alberga el Circuito de Navarra para carreras de vehículos a motor inaugurado en junio del pasado año.
Afortunadamente los malos augurios iniciales de la mañana no se han cumplido. Luce un sol espléndido que nos invita a continuar con nuestro viaje en dirección a Viana.